Salvaguarda en tiempos de Emergencias  

Proteger también es responder: la importancia de la salvaguarda en situaciones de emergencia

Durante una emergencia, las necesidades de las comunidades aumentan, pero también pueden hacerlo los riesgos de violencia, abuso, explotación, discriminación o separación familiar. Por eso, una respuesta humanitaria responsable no solo debe brindar asistencia: debe garantizar que esta llegue de manera segura, digna y respetuosa de los derechos de todas las personas.

 

Cuando ocurre una emergencia, las comunidades pueden enfrentar pérdidas, desplazamientos, interrupciones de servicios esenciales y condiciones de vida más precarias. En este contexto, también pueden incrementarse los riesgos que afectan especialmente a niñas, niños y adolescentes, mujeres, personas adultas mayores, personas con discapacidad y otros grupos que se encuentran en situaciones de mayor vulnerabilidad.

 

Por ello, la protección y la salvaguarda deben estar presentes desde el primer momento de una respuesta humanitaria.

 

Proteger también es parte de la respuesta

La protección en la acción humanitaria busca que las personas afectadas por una emergencia puedan acceder a la asistencia de manera segura, digna, equitativa y sin discriminación, promoviendo el respeto de sus derechos y reduciendo los riesgos a los que puedan estar expuestas.

 

Esto significa que la protección no es únicamente responsabilidad de especialistas o de un área determinada. Debe incorporarse de manera transversal en todas las etapas de una respuesta: desde la evaluación de necesidades y la planificación, hasta la entrega de asistencia y el seguimiento de las acciones.

 

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Por ejemplo, una distribución de alimentos, un punto de agua, un alojamiento temporal o una brigada de salud pueden contribuir a proteger a las personas. Sin embargo, si no se consideran aspectos como la ubicación, accesibilidad, iluminación, privacidad, seguridad, información y participación de la comunidad, estas mismas acciones pueden generar nuevos riesgos.

Responder de manera adecuada implica preguntarnos no solo qué necesita una comunidad, sino también cómo podemos atender esa necesidad sin exponerla a nuevos peligros.

 

Salvaguarda: asegurarnos de que nuestra acción no cause daño

Las organizaciones humanitarias tienen una responsabilidad adicional: garantizar que sus propias acciones, programas, personal, representantes y socios no ocasionen daño a las personas a quienes buscan apoyar. A esto responde la Salvaguarda.

 

La salvaguarda comprende las políticas, procedimientos y prácticas destinadas a prevenir y responder ante situaciones de abuso, explotación, violencia y otras conductas inapropiadas relacionadas con la actuación de una organización o de las personas que trabajan en su nombre.

 

Esto requiere, entre otros aspectos: 

• Personal y colaboradores capacitados en principios de protección y salvaguarda.

• Códigos de conducta y normas claras de comportamiento.

• Mecanismos seguros y accesibles para realizar consultas, quejas o denuncias.

• Procedimientos adecuados para responder ante posibles situaciones de abuso o vulneración.

• Medidas específicas para proteger a niñas, niños y adolescentes.

• Acciones que garanticen la confidencialidad y seguridad de las personas que comunican una preocupación.

 

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La salvaguarda, por tanto, no es un elemento adicional de una respuesta humanitaria. Es parte de la responsabilidad que tienen las organizaciones hacia las comunidades con las que trabajan.

 

Escuchar a las comunidades también es proteger

Una respuesta humanitaria responsable reconoce a las personas afectadas como sujetos de derechos y participantes activos, no únicamente como receptoras de asistencia.

Escuchar a las comunidades permite conocer mejor sus necesidades, identificar riesgos que podrían pasar inadvertidos y adaptar las intervenciones para que sean más seguras y pertinentes.

 

Para ello es importante brindar información clara y oportuna, consultar a las personas antes y durante las intervenciones y establecer mecanismos mediante los cuales puedan expresar sus opiniones, preocupaciones, consultas, quejas o denuncias de forma segura y, cuando corresponda, confidencial.

 

La participación también ayuda a fortalecer la confianza entre las comunidades y quienes brindan asistencia. Cuando las personas pueden ser escuchadas y tienen canales seguros para expresar sus preocupaciones, contribuyen activamente a una respuesta más protectora.

 

La protección es responsabilidad de todas y todos

La protección y la salvaguarda no dependen exclusivamente de las organizaciones o equipos especializados. Cada persona que participa en una respuesta humanitaria tiene una responsabilidad en la construcción de entornos seguros.

 

Esto incluye a quienes evalúan las necesidades, diseñan los proyectos, coordinan las acciones, entregan asistencia y mantienen contacto directo con las comunidades.

Desde esta perspectiva, una respuesta humanitaria de calidad debe incorporar la protección en cada decisión: qué hacemos, cómo lo hacemos, dónde lo hacemos, con quiénes trabajamos y cómo escuchamos a las personas afectadas.

 

El compromiso de World Vision Bolivia

World Vision Bolivia promueve una acción humanitaria centrada en las personas, fortaleciendo la coordinación con instituciones públicas, organizaciones humanitarias, comunidades y familias para contribuir a entornos más seguros y protectores, especialmente para niñas, niños, adolescentes y personas en situación de mayor vulnerabilidad.

 

En situaciones de emergencia, esta responsabilidad adquiere una importancia aún mayor. Las necesidades pueden ser urgentes, pero la rapidez de la respuesta nunca debe significar dejar de lado la dignidad, los derechos o la seguridad de las personas.

 

Porque responder a una emergencia implica mucho más que entregar asistencia: significa hacerlo de manera segura, respetando la dignidad, escuchando a las comunidades, previniendo riesgos y asegurando que nuestra propia intervención nunca se convierta en una fuente de daño.

 

“Ayudar es responder a una necesidad. Proteger es asegurarnos de que la manera en que respondemos también sea segura.”

 

Encuentra más recursos sobre protección y salvaguarda en la Acción Humanitaria a continuación:

 

Recursos Salvaguarda en Emergencias

  

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